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Joaquín Fernando Pérez tenía 34 años, se había casado hace poco y tenía una nena. Vecinos contaron que vivió toda su vida en Juan B. Justo al 1700

Una verdadera conmoción reinaba este miércoles a la mañana entre los vecinos de Juan B. Justo al 1700. Allí vivía el arquitecto Joaquín Fernando Pérez, quien fue asesinado anoche por ladrones que le robaron el auto. Los habitantes de la cuadra estaban al tanto de lo que había ocurrido, pero otras personas que viven en las inmediaciones se enteraron de lo ocurrido por la presencia de los medios de comunicación en el lugar.

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La tristeza en ese sector ubicado al oeste de bulevar Rondeau era total, porque la víctima siempre vivió allí y se había ganado el cariño de mucha gente. Pero además varios vecinos fueron testigos del dramático momento protagonizado por Joaquín. Cuentan que llegó mal herido hasta la puerta de su casa y se desvaneció prácticamente frente a su familia. Un rastro tremendo que describe esa situación son las marcas de las manos ensangrentadas de Pérez que quedaron marcadas en la puerta de su casa en Juan B. Justo 1771.

“Lo único que sabemos es que guardaba el coche y le pegaron dos tiros en el pecho y uno en la ingle. Pobrecito, se vino corriendo hasta la casa, donde quedó todo lleno de sangre, y ahí se murió. Cuando la ambulancia llegó ya había fallecido”, contó una vecina de la cuadra.

La cochera ubicada en Muñiz al 1200, donde se dirigía el joven arquitecto a guardar su auto.

La cochera ubicada en Muñiz al 1200, donde se dirigía el joven arquitecto a guardar su auto.

Un chico trabajador y querido en el barrio

El arquitecto Joaquín Fernando Pérez tenía 34 años, se había casado hace poco y era papá de una nena de tres años.

En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, la mujer hacía grandes esfuerzos para contener las lágrimas, y agregó: “Joaquín volvía a su casa para estar con su familia. Era un chico trabajador. Vivía acá desde chico, porque su mamá era de acá. Esto no puede seguir. Alguien tiene que hacer algo”.

La vecina reclamó más presencia policial porque los hechos de violencia y de inseguridad tienen a maltraer a los vecinos. “Acá a la vuelta, frente al Hotel Mayoral, había anoche 60 policías durmiendo. Y acá no pasa uno ni por casualidad. Hace poco hubo un asalto tipo entradera acá cerca. La situación no da para más. Estoy desesperada porque es como si Joaquín fuera un hijo mío. Era un amor de chico. Esto no puede ser”, remarcó la vecina.

La mujer, que no se identificó con nombre y apellido, no dudó en expresar su disgusto por los hechos de violencia que se producen en el barrio. “Esto fue a las 11 de la noche. No se puede vivir más así. Si no arreglan esto, no sé qué pasará”, agregó.

De acuerdo a los testimonios que recolectó el móvil de LT8 en el lugar, ayer mismo Joaquín estuvo averiguando presupuestos en un taller del barrio para reparar la puerta de su auto que había sido chocado.

Una vecina que vive en el mismo pasillo que la víctima contó lo vivido anoche: “Escuchamos los gritos y salimos a la calle. Joaquín había llegado corriendo porque tiene la cochera a media cuadra de su casa. Intentamos reanimarlo. La policía llegó rápido, pero esto fue un desastre. El vivió toda su vida acá”.

“Es lamentable que el gobierno se fije en otras cosas, en vez de solucionar este problema que nos afecta a todos. Este era un pibe laburante, intachable y lo mataron para llevarse un auto. Que tengamos que pasar por este momento no tiene nombre. Fue una situación espantosa la de anoche”, agregó.


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