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Argentina vapuleó 3 a 0 a Uruguay y se afianzó en su camino al Mundial. Messi fue gran figura y abrió la cuenta. También anotaron De Paul y Lautaro Martínez

De la mano de un brillante Lionel Messi, Argentina despachó 3 a 0 a Uruguay en un Monumental que se llenó de fútbol por el equipo de Lionel Scaloni. Leo abrió la cuenta, De Paul clavó el segundo y Lautaro Martínez rubricó la goleada. Tras una gran exhibición a puro potrero albiceleste, Qatar asoma cada vez más cerca en el horizonte de cara al Mundial del año que viene.

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Argentina sacó adelante un partido chivísimo. Porque en la etapa inicial Uruguay generó peligro a través de su único delantero Luis Suárez, que en dos ocasiones exigió los reflejos notables de Dibu Martínez. Y en otra el Pistolero sacudió el palo izquierdo del arco albiceleste. Pero a pesar de esas acciones de riesgo que generó la celeste, el equipo de Lionel Scaloni nunca perdió las riendas del juego ni la ambición para ir a buscar los tres puntos.PUBLICIDAD

En esa etapa inicial, Lo Celso tuvo una chance neta pero abrió el remate, Lautaro Martínez no llegó a conectar un centro picante de De Paul y después otra vez Lo Celso pateó con destino de red, pero la pelota dio en el cierre de De La Cruz y abolló el travesaño.

En este trámite abierto, siempre Argentina mostró mayor ambición y variantes ofensivas para desatar la madeja de nudos celestes de cinco defensores que dispuso el Maestro Tabárez.

Por eso no fue casualidad que a los 37 minutos Lionel Messi convierta un gol “fantasmal”. Porque Leo picó la pelota al corazón del área para la arremetida de Nico González, pero el atacante albiceleste no llegó a conectar y con el movimiento de su pie desorientó al arquero Muslera. La pelota sin que nadie la toque se metió mansamente en arco uruguayo para la apertura del marcador.

Pero Argentina lejos de replegarse fue por más. Es que si hay una característica distintiva de este equipo de Lionel Scaloni es la confianza y la convicción de jugar al fútbol de potrero en toda la cancha, sin especular jamás.

Así, antes del entretiempo Argentina empezó la liquidar el clásico del río de la Plata. Presión alta en la salida, Lautaro Martínez pifió el disparo frontal y el rebote le quedó servido en bandeja a Rodrigo De Paul, que entró como una locomotora y clavó el segundo grito que estremeció al Monumental.

La vuelta de los vestuarios fue con más ínfulas argentinas que garra charrúa. Porque la selección de Scaloni se lo llevó por delante al rival a puro toqueteo y destellos de Messi. Un Leo encendido, encarador, dueño absoluto del equipo y con el diez cada vez más grande brillando en su espalda.

Incluso Messi en un jugada sacó a pasar a Godín con un quiebre de cintura que generó la ovación del Monumental.

Por ello no fue casualidad que llegue el tercero albiceleste. Otra vez Argentina juntó toques, velocidad y precisión. Messi, muy participativo otra vez frotó la lámpara y abrió para De Paul, que lanzó el centro limpio para la entrada goleadora de Lautaro Martínez.

Más allá de la goleada inobjetable ante un rival siempre incómodo como Uruguay y que tiene ambición de ir al Mundial, Argentina dejó claro que está en un gran momento futbolístico. Con Messi como el titiritero, con De Paul como un volante mixto de notable claridad, con Lo Celso manejando el pase filtrado y con un muralla atrás como el arquero Dibu Martínez.

Argentina es cosa seria, ilusiona y empieza a asegurarse el pasaje a la Copa del Mundo de Qatar del año que viene.

Por ello la ovación que bajó de las cuatro tribunas del Monumental cuando la selección se floreaba. La amplia supremacía Argentina hasta generó que Uruguay enarbolara de manera prematura la bandera de la rendición, algo no habitual en los uruguayos.

Fútbol total, toques magníficos, lluvia de opciones de gol, futbolistas que no se guardaron nada y siguieron yendo al frente. Esta es la hoja de ruta de los actuales campeones de América que van por más y saben que el sueño de escribir una página dorada en Qatar no es una misión imposible.


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