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En una conferencia de prensa, el gobernador y el ministro de Seguridad relacionaron la situación crítica de la seguridad pública a “haber mirado tantos años para otro lado”

Seis víctimas letales de la violencia callejera en dos días. Esa cifra se suma a los 11 registrados desde el 25 de agosto hasta comienzos de septiembre y hacen un total de 17 crímenes en dos semanas. Un aumento en los homicidios registrados que en la semana previa a las elecciones obligó a poner el tema en agenda. Así fue que en los últimos días se reiteraron reuniones entre funcionarios municipales, provinciales y nacionales de las cuales, además del diagnóstico de una situación grave, surgió el aumento de efectivos policiales en las calles como principal respuesta. Este miércoles el gobernador Omar Perotti encabezó una conferencia de prensa en la que fue muy crítico con las gestiones anteriores.

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Después del cimbronazo generado por los seis homicidios ocurridos en las últimas 48 horas este miércoles la actividad política a nivel municipal y provincial estuvo abocada a la seguridad pública. Primero el intendente Pablo Javkin se reunió con los referentes de los distintos bloques políticos del Concejo Municipal. Casi en simultáneo en la sede local de Gobernación el gobernador Omar Perotti mantuvo un encuentro con Jorge Lagna, ministro de Seguridad provincial, con el subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad de la Nación Luis Morales y jefes de la policía provincial y grupos de elites de fuerzas federales.

Después de las reuniones se realizó una conferencia de prensa en el Salón Blanco de la sede de Gobernación. El ministro Lagna, primero en tomar la palabra, no tardó en vincular el estado actual de la seguridad pública en Rosario como una consecuencia de las gestiones de los gobiernos anteriores. “Rosario hace muchos años vive una situación vinculada al narcodelito que hizo eclosión un par de días atrás con hechos lamentables, todos vinculados al narcodelito”, analizó Lagna.

En ese sentido hizo mención a los nombres propios identificados como principales bandas narcocriminales: Los Monos y el grupo liderado por Esteban Alvarado. “En ambas hay muchos policías condenados que participaban en esas bandas”, remarcó. “Nada es casualidad, hoy tenemos las consecuencias de ese accionar del Estado pretérito. Esa actitud del Estado ha hecho que lleguemos a ese punto, hoy estamos sufriendo las consecuencias”, agregó el ministro.

Para Lagna el estado de situación es una consecuencia de la forma de gestionar la seguridad pública que mantuvieron los gobiernos anteriores, así como también es parte de las decisiones del gobierno del cual forma parte. “Trazar la línea que el gobernador marcó entre delito y Estado no es gratis, no es sencillo, pero estamos en esa lucha”, consideró Lagna. Sobre las respuestas concretas de su gestión sintetizó en el aumento de equipamiento y tecnología para la policía provincial así como en el incremento de efectivos federales confirmado luego de gestiones con el gobierno nacional.

La bola de nieve de Perotti
En su turno el gobernador Omar Perotti reforzó el análisis de su ministro de Seguridad. “Hay una decisión tomada, que es cortar los vínculos con el delito. Una situación que claramente no pasaba y nos lleva a que haya un cambio profundo. Un cambio que en lo diario no creemos que tenga la dimensión que deseamos”, indicó el gobernador.

“Esto es una bola de nieve que fue creciendo y nosotros tomamos la decisión de empezar a achicarla. Es una decisión tomada y no tiene vuelta atrás”, agregó Perotti. Luego volvió sobre la crítica a la policía provincial de las gestiones anteriores y remarcó su punto de vista sobre cómo actuar ante la complicidad policial con el delito. “Tiene que quedar muy claro que el jefe que se aparta del servicio a al comunidad va a terminar así (preso o condenado). No hay cobertura para nadie que se aparte de su vocación de servicios”, remarcó.

El análisis del gobernador se mantiene similar al que brindó a comienzo de su gestión, con la diferencia de que actualmente acarrea con la suma de más de 360 homicidios registrados desde fines de 2019 en el departamento Rosario. Con ese panorama la consigna “paz y orden” con la que Perotti hizo campaña parece caerle en su contra, aunque el gobernador remarca que se trata de una decisión política que continuará aunque “el cambio en lo diario no tiene la dimensión que deseamos”.

El gobernador fue insistente en responsabilizar a la gestión provincial anterior. “El haber mirado tantos años para otro lado permitió que algunas bandas se hayan convertido en organizaciones criminales”, explicó. Luego agregó: “Esto es lo que enfrentamos y no lo ocultamos. No barremos debajo de la alfombra. Barrer debajo de la alfombra durante tantos años llevó a que tengamos organizaciones criminales con este nivel de organización. A eso nos estamos enfrentando y no hay vuelta atrás”


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