Furia del cielo en Rosario: tormenta con granizo y vientos huracanados sacude la región
Un fenómeno meteorológico extremo, impulsado por el choque entre aire cálido y un frente frío, desató una tormenta de dimensiones colosales en Rosario y sus alrededores. En pocas horas, la ciudad se vio azotada por lluvias torrenciales, vientos que alcanzaron los 100 kilómetros por hora y una impactante caída de granizo que transformó el paisaje en un escenario caótico.
Un temporal sin tregua
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había anticipado la llegada de una tormenta severa y, tal como lo previsto, desde la tarde del jueves hasta la mañana del viernes, Rosario y varias localidades del sur santafesino sintieron el poder desatado del clima. La zona norte de la ciudad fue la más afectada, con precipitaciones que alcanzaron los 32 milímetros en apenas 30 minutos, superando la marca registrada en la tormenta del pasado 23 de marzo.
Los vientos, que en Rosario oscilaron entre los 85 y 90 km/h, golpearon con más intensidad en localidades vecinas como Pujato, Casilda y Armstrong, donde las ráfagas alcanzaron los 100 km/h. En varias de estas zonas, el suministro eléctrico fue interrumpido de manera preventiva y se suspendieron las clases para resguardar la seguridad de la población.
“Habrá que acostumbrarse a estos fenómenos”
El intendente Pablo Javkin fue tajante al referirse a la tormenta y su impacto en la ciudad. “Este es un fenómeno con el que vamos a convivir. Va a haber que acostumbrarse a eso. El clima es más tropical que hace 10 o 15 años”, advirtió, subrayando la necesidad de adoptar estrategias de adaptación urbana frente a los efectos del cambio climático.
Dentro de ese marco, destacó el trabajo del municipio en el desarrollo de un plan de adaptación con especies arbóreas nativas y de menor altura, que podrían ofrecer mayor resistencia ante estos eventos meteorológicos extremos.
Microrráfagas, el verdadero peligro
A pesar de los rumores que circularon sobre la posible presencia de un tornado en la región, la meteoróloga Vanessa Balchunas descartó esa hipótesis y explicó que lo ocurrido fue el resultado de una serie de “microrráfagas”, intensos vientos descendentes que pueden superar los 200 km/h y causar daños aún mayores que un tornado.
“Se trató de un sistema de eventos sucesivos, impulsado por una combinación de calor extremo, alta humedad y la irrupción de aire frío. La interacción de estos factores activó tormentas de variada intensidad, con fuerte actividad eléctrica y precipitaciones de gran magnitud”, detalló Balchunas.
Granizo, calles anegadas y árboles caídos
Las consecuencias de la tormenta fueron inmediatas. Gran parte de Rosario amaneció con calles inundadas, ramas y árboles caídos, cortes de luz y daños materiales en viviendas y vehículos. La Secretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos del municipio recibió un total de 401 reclamos, de los cuales 256 fueron por árboles caídos o en riesgo de caída, una cifra que da cuenta del impacto del temporal.
- 125 árboles cayeron completamente, mientras que 88 ramas de gran porte se desprendieron.
- 86 árboles colapsaron sobre la calzada, 50 sobre cables de electricidad, 48 sobre viviendas y 15 sobre autos.
- 101 reportes por columnas y cables caídos afectaron la circulación y el suministro eléctrico en varios puntos de la ciudad.
- 35 anegamientos, en su mayoría en el distrito centro, complicaron aún más la movilidad.
En tanto, el secretario de Protección Civil del municipio, Gonzalo Ratner, anticipó que si bien la alerta meteorológica había cesado para el viernes, el pronóstico advierte sobre nuevas tormentas para el domingo, lo que podría agravar la situación en algunas zonas.
Casilda y Pujato, entre las más golpeadas
Si bien Rosario sufrió el impacto del temporal, localidades como Casilda y Pujato fueron las más castigadas. En esos sectores, los fuertes vientos obligaron a cortar el suministro eléctrico de manera preventiva y suspender las clases. En Casilda, 15 personas fueron evacuadas, mientras que en otras localidades, como Fray Luis Beltrán y San Lorenzo, se registraron voladuras de techos.
El secretario de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, confirmó que la prioridad en estas ciudades es restablecer la electricidad y garantizar el funcionamiento de los efectores de salud, asegurando que los grupos electrógenos continúen operativos para preservar las vacunas y brindar atención médica sin interrupciones.
Nuevo alerta para el domingo
Si bien la tormenta que azotó Rosario ha quedado atrás, las condiciones meteorológicas continúan siendo inestables. El SMN mantiene un alerta amarillo para el sur santafesino de cara al domingo, lo que significa que podrían registrarse nuevas tormentas con actividad eléctrica, ráfagas intensas y caída de granizo.
Las autoridades recomiendan seguir de cerca los avisos meteorológicos y tomar precauciones ante la posibilidad de nuevos eventos climáticos extremos en la región.