Venezuela se queda sin nafta por falta de insumos para la refinación

Pdvsa anunció que racionaliza el suministro ya que hay existencias para solo un mes. El país posee la mayor reserva de petróleo del mundo

El monopolio petrolero estatal de Venezuela, Pdvsa, resolvió racionar el suministro de sus 17 plantas de distribución de combustibles debido al bajo nivel de sus existencias, que alcanzan solo para un mes, revelaron fuentes sindicales.

La escasez de combustible afecta a Caracas y a los 23 estados federados, y el racionamiento tiene como objetivo “evitar una explosión, por sus implicaciones en la vida social y económica del país”, afirmó el director del Frente de Trabajadores Petroleros, Luis Hernández.

“La falta de divisas y de componentes químicos para el proceso de refinación son parte de las causas principales de la escasez de gasolina en el país, además de inversión y de la destrucción de la industria petrolera nacional”, apuntó Hernández en declaraciones publicadas ayer por el diario caraqueño El Universal.

El dirigente precisó que desde hace cuatro meses Pdvsa no recibe componentes químicos para el proceso de refinación, que eran adquiridos en el mercado estadounidense, como consecuencia de las sanciones impuestas por el gobierno norteamericano a la administración chavista.

Según sus cálculos, los niveles de almacenamiento en los tanques de las plantas distribuidoras solo alcanzan para unos 30 días debido a la paralización de los centros de refinación. Hernández indicó que desde Rusia llegaron a Venezuela dos buques, cada uno con 350.000 litros de combustible, que a su juicio son insuficientes para abastecer las necesidades de la nación: “Apenas alcanzan para cinco días”, alertó.

Por otra parte, advirtió que la producción en la Faja Petrolífera del Orinoco está paralizada por falta de taladros.

“Los últimos 10 taladros, de los 46 que estaban activos, dejaron de funcionar”, afirmó Hernández y explicó que en la explotación de los campos, los inventarios llegaron a disponer de hasta 120 unidades a un costo de 28.000 millones de dólares, con los cuales Venezuela llegó a producir 3,6 millones de barriles diarios de petróleo crudo extrapesado.

El presidente Nicolás Maduro denunció el lunes que 10 barcos con combustible que se dirigían a Venezuela fueron “saboteados” como parte de la “persecución” derivada de las sanciones de Estados Unidos.

Venezuela sufre desde hace más de un mes un severo desabastecimiento de combustibles, con colas de kilómetros y esperas de hasta tres días frente a estaciones de servicio, según vienen reflejándolo cientos de testimonios y fotografías en medios de comunicación y redes sociales. Pese a que Pdvsa dijo que se trataba de “fake news” y que estaba en condiciones de “suministrar la gasolina que necesita la nación”, el gobierno desplegó efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) para garantizar el orden en las estaciones de servicio.

De acuerdo con el World Factbook (informe anual) de la CIA, Venezuela es el país con las mayores reservas probadas de petróleo.

Según un informe interno de Pdvsa citado hace 10 días por el diario Tal Cual, el Complejo de Refinación de Paraguaná (CRP), el mayor del país, procesa actualmente 10,6% de su capacidad instalada y la refinería Cardón está “completamente paralizada”.

En ese contexto, el secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo de Venezuela (Futpv), Iván Freites, advirtió que “prácticamente no se está produciendo nada; la refinería de Amuay (la principal del CRP) está procesando una gasolina no terminada, de muy bajo octanaje, que habría que mezclarla, pero no hay componentes en Venezuela”.

“La escasez de gasolina es un problema que no se va a solucionar rápido”, sostuvo el economista especializado en petróleo Luis Oliveros, días después de que su colega Rafael Quiroz advirtiera que “si no se resuelve la importación de al menos 39.000 barriles de nafta diarios, Venezuela corre el riesgo de quedarse sin combustible”.

Oficial: 130.000% de inflación

La actividad de la economía de Venezuela cayó un 53,4% en los últimos cinco años, según reflejan los primeros datos publicados por el Banco Central de Venezuela tras años de silencio, mientras que la hiperinflación que asola el país caribeño alcanzó el 130.060% en 2018.

El deterioro de la economía tiene su reflejo en el desplome de los ingresos por las exportaciones de petróleo, que en 2018 sumaron 29.810 millones de dólares, frente a los 85.603 millones de 2013.

En cuanto a los precios, la inflación se disparó al 130.060% el último año, después de alcanzar el 862,6% en 2017 y el 274,4 un año antes. Las cifras resultan menos devastadoras que las más recientes proyecciones del FMI.