Teletrabajo: ¿cómo trabajar desde casa y ser productivo?

Te traemos 8 tips para que trabajar en cuarentena no afecte tu salud mental

Que en Argentina tenemos poca cultura de teletrabajo no es nada nuevo. Algunos han experimentado alguna vez el trabajo en remoto a causa de situaciones excepcionales, como reformas en la oficina, problemas de transporte por temporales de lluvia o nieve… Pero la realidad es que la mayoría de los trabajadores no tienen muy claro cómo enfrentarse a semanas de trabajo desde casa.

Dadas las circunstancias actuales, muchos han tenido que adoptar el teletrabajo a toda prisa, sin estar preparados ni tener un plan para llevarlo a cabo de forma eficaz. El resultado es que pronto aparece la sensación de que no se avanza lo suficiente, de que las tareas se eternizan y de que la productividad cae en picado, con lo que los niveles de frustración y estrés se disparan

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Si este también es tu caso, no te preocupes. Te vamos a dar una serie de pautas básicas para ayudarte a adaptarte mejor al cambio de sistema. Síguelas y verás cómo, con un poco de práctica, al final de cada día crece la lista de tareas terminadas. ¡Vamos allá!

8 pautas para ser productivo trabajando en remoto

  • Crea una rutina y respétala: el cerebro funciona mucho mejor cuando tiene una rutina que seguir, así que comienza cada día como si te preparases para salir de casa y dirigirte a tu puesto de trabajo. Quedarse en pijama no es una opción.

Esto también te ayudará a crear una separación mental entre el tiempo que dedicas al aspecto laboral del que empleas a nivel personal aunque no salgas a la calle.

  • Crea un espacio de trabajo: este punto es importante, aunque sea más fácil decirlo que hacerlo. Intenta seguir al máximo las recomendaciones en cuanto a prevención de riesgos que ya todos conocemos (silla ergonómica, colocación de los brazos respecto al teclado, iluminación y ventilación…). Procura que esté ordenado y limpio, lejos de distracciones. Ten a mano agua y así evitarás viajes a la cocina que no ayudan para nada a mantener la concentración.
  • Conócete tus ritmos para dosificar la energía. ¿Eres de los que a primera hora tienen las pilas cargadas? ¿hasta el segundo café no alcanzas todo tu potencial? Aprovecha las franjas horarias en las que sabes que funcionas mejor para realizar las tareas más pesadas, las que requieren más concentración o las más urgentes. 
  • Silencia las notificaciones de redes sociales y correo personal. El objetivo es huir de las continuas interrupciones que son la principal fuente de distracción. Si es necesario, silencia cualquier tipo de notificación durante el tiempo que emplees para tareas urgentes o que requieran un grado alto de concentración.
  • Deja que tu cerebro se concentre, la multitarea también resta productividad. ¿Te gusta trabajar con música de fondo? Intenta optar entonces por música instrumental o por lo menos por canciones que sean en algún idioma que no conoces, de otra manera una parte de tu cerebro, aunque no te des cuenta, estará pendiente de seguir la letra.
  • Prioriza y organízate: este punto tiene mucho que ver con el anterior. Haz un listado de las tareas para cada día y semana, agrupa las que estén relacionadas para hacerlas seguidas, organízalas por urgencia, tiempo estimado para realizarlas o cualquier parámetro que te ayude a saber exactamente el volumen de trabajo al que te enfrentas.

    Reparte las tareas a lo largo del día de forma que aproveches tus picos de productividad e intenta mantener el ritmo, de otra manera es posible que las horas de trabajo se alarguen innecesariamente.
  • Marca también pausas entre tareas. Quince minutos son suficientes para realizar estiramientos suaves, tomar un café o picar algo. Y nada de comer delante del ordenador. Aprovecha el parón de la hora de comer para distraerte y desconectar. Esto te ayudará a volver con fuerzas renovadas.
  • Establece flujos de trabajo. Definir bien las tareas, las entregas, y los plazos ayuda a mantener los procesos bajo control. Mantén la comunicación con el resto del equipo para evitar malentendidos y retrasos. Afortunadamente la tecnología actual nos proporciona un montón de herramientas para conseguirlo. Este punto también te ayudará a disminuir la sensación de aislamiento y a seguir viendo tu trabajo como parte de un todo global.

Aplicar estas pautas te ayudará a tener más control sobre tu día a día. Esperamos que te sirvan de herramienta para vencer los principales obstáculos a los que te enfrentas a la hora de adaptarte al teletrabajo. Si las sigues, pronto verás cómo te resulta más fácil tener autodisciplina, organizarte y realizar tu trabajo con más eficiencia.