Por algo es el número uno

Urcera sacó la chapa de campeón en un final espectacular, birlándole el triunfo a Ardusso y Gassmann.

Tremendo principio. Tremenda carrera. Tremendo final. En el peor contexto que se recuerde en el país y en el mundo, el Turismo Nacional volvió a regalar un buen rato de entretenimiento del mejor, porque más allá de que el automovilismo pueda no ser del gusto de muchos, aquel que haya estado almorzando viendo la carrera por TV no pudo menos que saltar de su asiento ante tamaño espectáculo. Cinco líderes tuvo la segunda fecha de la Clase 3 en La Pedrera, un callejero que se presta para eso. Y todo se resolvió en los últimos instantes, donde hasta un convidado se sumó a la pelea final. Primero fue de Leonel Pernía, luego de Facundo Chapur, más tarde Joel Gassmann abrazó la victoria, dos curvas la tuvo Facundo Ardusso y finalmente se la llevó José Manuel Urcera, que punteó apenas ¡500 metros! Por algo el rionegrino ostenta el número uno.

Pasó de todo en Villa Mercedes. Desde el instante de zozobra inicial, cuando a punto de apagarse los semáforos rojos Alfonso Domenech abrió su puerta en señal de que no podía arrancar (se le rompió el embrague) y, al largar 3º, todo el mundo lo esquivó como pudo, hasta esa fantástica definición, ese dos por uno que Urcera le hizo a Ardusso y a Gassmann, que pese a perder en esa última maniobra, se fueron más que satisfechos.

A Gassmann se le fue por un pelito el triunfo en este trazado en 2018 en el TCP ante Juan Cruz Benvenuti. Y ayer repitió. Pero cuando se relanzó por última vez la carrera, el entrerriano de Crespo aguantó cuatro vueltas como pudo a Ardusso y sucumbió, pero el despiste del Flaco en el último paso por la chicana lo dejó en una festejada posición de escolta.

Mientras, el parejense explicó que “intenté ganar en la última pero no salió la maniobra”. Y con razón expresó lo que se vio, que tuvo un auto ganador. “El cuarto puesto nos genera buenas expectativas, porque el funcionamiento fue de menor a mayor”.

Mucho antes de esa pelea final a favor de Urcera, la punta estuvo siempre en discusión. Pernía la sostuvo como pudo desde el vamos ante un insistente Chapur, que se la quitó después de varios intentos en el sexto giro. Pero tras el primer relanzamiento (para remover el auto de Juan Pablo Rosotti), el motor del Focus empezó a crearle problemas, Gassman lo superó (ya había hecho lo propio con el Tanito, después de largar 6º) y empezó a creer en la victoria.

El retraso de Chapur y el toque de Pernía al Fiat de Mauricio Lambiris (que mereció la queja de Fido Porfiri, el director del team de Bigand que en 2019 sufrió el toque del Tanito a Fabián Yannantuoni, en la pelea por la punta a metros del final), que dejó al uruguayo con la cremallera rota, pareció aliviarlo a Gassmann pero no fue así. El ataque de Ardusso y la viveza de Urcera (ver “Maniobra para alquilar balcones”) no le permitieron la victoria.

Sí la consiguió Urcera y por supuesto el Larrauri Racing, que viene de ganar el título 2019 con el rionegrino y de lograr un gran segundo puesto en Bahía Blanca, a medio segundo de Julián Santero. Precisamente, el mendocino casi le amarga el domingo en la serie, corrida bajo una llovizna, cuando lo tocó provocándole un trompo y mandándolo del 1º al 7º lugar. Pudo trepar hasta el 4º, largo 8º y finalmente ganó, para quedar lógicamente al frente del campeonato.

Gran carrera del misionero Carlos Okulovich, que en 2018 sufrió un importante accidente en el TC y al final terció en la lucha por la carrera, largando 12º y llegando 3º. A Leo Larrauri le arruinó la carrera Rudi Bundziak al final. El equipo igual se fue feliz.