Novaresio recordó el diálogo que tuvo con sus padres sobre su sexualidad

El periodista rosarino reveló además detalles de cómo conoció a Braulio Bauab que era su vecino.

Luis Novaresio venía guardándose la historia de cómo se conoció con su novio, Braulio Bauab. Y este fin de semana en la mesa de Andy Kusnetzoff el periodista rosarino contó cómo se dio ese encuentro que cambiaría su vida.

La historia de amor que tiene todos los condimentos, empezando por el hecho de que hubo una “celestina”, Muriel Balbi, periodista y amiga en común. Pero, también, hubo destino. Porque resulta que Luis y Braulio eran vecinos del mismo edificio.

El periodista comentó que un día, su amiga llegó al diario Infobae y le dijo, bastante nerviosa, que tenía un amigo que quería conocerlo. Novaresio aclaró que, sin ánimos para arrancar una relación en ese momento, le bajó el pulgar a la propuesta. Ante su negativa, Muriel le advirtió que el candidato en cuestión, Braulio, era vecino suyo del edificio: “No tengo ni idea”, le dijo Luis, que contó que, tras vivir ocho años en el mismo lugar, jamás se habían cruzado.

Bauab le había pedido su teléfono, y su amiga no se lo dio. Pero le dijo algo a Luis Novaresio que lo cambió todo: una contraseña. “Si un día te cruzás a alguien en el edificio que te dice ‘necesito una tacita de azúcar’, es mi amigo”.

Días después, bajó al parque y se encontró con un hombre que le preguntó, justamente, si no tenía la famosa tacita de azúcar. “Y ahí nos conocimos”, señaló Luis, sonriente.

Así arrancó su relación con el empresario inmobiliario, a quien describió como “fenomenal, inteligente, buena gente, gran padre, sensible”. “Un tipo fuera de serie”, con quien, asegura, se divierte un montón. “Es un lindo cuento, ha sido una historia muy angelada”, resumió.

Sobre cómo fue contar públicamente su identidad sexual, dijo: “Estuvo bueno. Siempre digo que no tenía claro cuánto de importante podía ser, no sólo para mí, sino para montones de personas que me llamaron. Pibes muy jóvenes me decían ‘te banco’ porque pude hablar con mi viejo. Lo más impresionante fue una mamá que me escribió y me dijo ‘mi hijo tiene 25 años, hace tres que no se habla con su padre y el día que vos lo contaste llegó, tiró el celular sobre la mesa y le dijo hijo, ¿salimos esta tarde?’”.

Consultad sobre cuál era su miedo, respondió: “Quienes trabajaron conmigo lo tenían totalmente claro, nunca careteé esta historia. A lo largo de este tiempo yo sentí que tenía que dar un doble examen, de que podía ser más o menos inteligente, más o menos talentoso, pero aparte, como el tipo es gay, tenía que dar un nuevo standard, y la verdad que no fue así”, contó, para luego referirse a un hecho que lo marcó en su juventud.

Y recordó las amenazas de un intendente santafesino. “Eso fue en plena nota, no lo nombro porque se murió. Fue un intendente de cerquita de la ciudad de Rosario al que yo denuncié con pruebas, y efectivamente era ñoqui en la Cámara de Diputados y tenía a tres de sus familiares en la Cámara. Entonces yo le digo yo sé, y el tipo me dice si yo cuento lo que yo sé de usted. Yo tenía veintipico, y quedé paralizado, no pude seguir la nota. Yo tengo 55, hace 30 años atrás”, recordó, para luego hablar de cómo lo había manejado con sus padres.

“Con mi viejo es imposible que no esté claro. Yo hice lo que ellos pudieron hacer, que era quizás no ponerlo en palabra, pero convivir con mi relación de aquél momento como si fuese mi pareja. Una vez mi viejo me paró y me dijo ¿vos estás bien?, y yo le dije que sí, y me dijo pero sos feliz?, muy feliz. Y mi viejo me miró y me dijo ‘lo único que no quiero en la vida es que vos sufras, cualquier cosa me avisas’. Con mi vieja no, vivió hasta hace casi tres años y fue mucho más explícito. Yo nunca presenté a nadie como mi socio, estamos haciendo un proyecto juntos, pero así abiertamente no”, reflexionó.

Andy le preguntó si le hubiera gustado que exista esa presentación formal, y dijo: “Ahora que pasó este cuento sí, pero yo soy de una familia donde los silencios fueron más importantes que las palabras. Y yo creo que en el silencio muchas veces se dice todo, no tengo ninguna cuenta pendiente con ese tema ni nada de eso”, concluyó.