Newell’s abrazó a Messi desde el afecto y sin demagogia

Newell’s priorizó a Messi como persona en el momento más complejo de su carrera. No intentó convencerlo para que vuelva tras su salida traumática de Barcelona

Mientras el mundo futbolero sigue en vilo por conocer cuál será la próxima camiseta que utilizará Lionel Messi, tras el tremendo portazo que el martes pasado pegó en Barcelona, donde escribió una de las páginas más gloriosas de la historia del fútbol contemporáneo, la postura institucional que asumió Newell’s es abrazar a Leo desde el afecto, pero no lanzarle mensajes oportunistas con intenciones de seducirlo que incluso alterarían más las aguas ya agitadísimas de sensaciones por las que está navegando el extraordinario número diez rosarino. Para Messi irse de Barcelona es dejar a la banda de rock futbolera top del planeta y empezar de nuevo. Y Newell’s, como club, cree que el mejor aporte que puede hacerle es ser responsable y serio en su accionar en este momento crucial de su carrera. Que el diez elija con qué guitarra quiere seguir tocando.

   Newell’s, al menos como club, optó por la prudencia y el respeto absoluto hacia la figura de Leo, para que él decida junto a su familia sus pasos a seguir. Esta vez el deseo unánime de tenerlo en el Parque, no apeló ni la demagogia y ni a las declaraciones estridentes de parte de los directivos que administran la entidad, como tampoco de los integrantes del plantel leproso. Un signo de madurez que no diluye en nada la ilusión de verlo pronto con la pilcha rojinegra, pero que libera a Messi de sumar una presión extra en el momento tal vez más difícil de la carrera deportiva del mejor del mundo. Claro que en el Parque lo esperan siempre con los brazos abiertos y hasta los hinchas armaron el pasado jueves una caravana llena de ilusión para avisarle que ahora o en el futuro será bienvenido. Pero esta vez, con acierto, ningún directivo, ni el mánager Sebastián Peratta, como tampoco el goleador Ignacio Scocco, quien habló en conferencia, se subieron al escenario mediático para lanzar mensajes para endulzar los oídos de la tribuna.

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   La salida de Messi del Barça era la oportunidad “propicia” para subirse a la ola mediática y hablar más de la cuenta, pero el club optó por otro camino. El de la mesura y el respeto al diez. Y seguro que Leo lo valora, ya que sabe que la entidad leprosa que lo formó en su infancia lo respetó como jugador y como persona en este momento tan delicado que atraviesa desde lo emocional. Porque seguro que dejar el club catalán no será sencillo, ya que su vida de éxitos deportivos y hasta el nacimiento de sus hijos está ligado a la camiseta blaugrana. Las grandes ligas ahora pujan por Messi. Se habla de millones, de contratos publicitarios y de marketing, más allá de la pelota. Y claro que Newell’s está expectante por el final de la novela, pero como club apeló al perfil bajo y no le puso más condimento a un menú que ya de por sí es picantísimo.

   Leo definirá si en algún momento vuelve al Parque y seguro que el aporte de prudencia de Newell’s en este escenario complejo será recompensado en el futuro por parte del jugador. Su primera camiseta, hoy no lo hostigó ni lo presionó. Lo que no es poca cosa. Incluso que los hinchas por su cuenta se hayan movilizado por él también fue un mimo que le tiende una enorme alfombra roja (y negra) para el futuro.

   Los poderosos Manchester City de Inglaterra, como gran favorito, y PSG de Francia, que no se rinde, son los destinos probables de Leo. Y Newell’s siempre será la morada que lo vio crecer y lo espera con los brazos abiertos.

   Hoy cualquier declaración sobre Messi de parte de Newell’s podría tener una magnitud inusitada y hacer un ruido extra que el jugador no merece. El afecto sincero se demuestra sin discursos grandilocuentes. La relación de amor Messi-Newell’s es indestructible. Y seguro, tarde o temprano, tendrá un capítulo más, otros golazos como aquellos que de pibe inventaba la Pulga con la camiseta rojinegra.