La escalada de violencia sexual movilizó a la comunidad de Casilda

Los manifestantes reclamaron por la enseñanza de educación sexual en las escuelas y penas más duras contra los violadores.

Un nuevo caso de abuso se sumó a la seguidilla de denuncias por delitos contra la integridad sexual que son investigadas en el Ministerio Público de la Acusación de Casilda y no dejan de sorprender y espantar a la comunidad. A los ya sonados episodios que, como dio cuenta días atrás La Capital, tuvieron como víctimas a dos niñas de cinco y nueve años, ahora quedó al descubierto un suceso similar en perjuicio de otra menor casildense que habría sido abusada por un tío.

El impacto social por los reiterados ilícitos de este tipo fue de tal magnitud que se tradujo en la realización de una movilización para pedir justicia y en defensa de los derechos de la niñez.

Aunque estos casos como la mayoría de los ya registrados en Casilda y la región se dieron en el seno familiar, resultan tan aberrantes y repudiables que terminaron por generar una movida e instalar el debate sobre la preocupante problemática.

En este contexto afloraron planteos que apuntaron a penas más duras contra los abusadores, aunque también se abogó por la instrumentación de herramientas que ayuden a detectar y prevenir situaciones de abuso.

Y en ese sentido, jóvenes encolumnados dentro del Movimiento de Unidad Secundaria (Mus) de Casilda pidieron por la aplicación de la ley de Educación Sexual Integral (Esi). “Sepan que estamos peleando para que se instrumente en todas las escuelas como debe ser, así nuestros niños puedan ser bien educados para su futuro y no tengan problemas”, dijo un referente de la agrupación en el acto que se realizó en la Plaza de los Mástiles tras la marcha que arrancó en 25 de Mayo y Buenos Aires.

En tanto, una de las vecinas impulsoras de la convocatoria, Elizabet Ballestero, dijo que “no tendríamos que salir a la calle a pedir justicia pero esto paso el límite”, al tiempo que, entre otras consideraciones, preguntó “cómo puede ser que tengamos que vivir con miedo de que les pase algo a nuestros hijos”. Asimismo resaltó que “más allá de cuidarlos y que le den ESI en las escuelas para educarlos y prevenirlos, por favor hagamos algo con estas personas —en alusión a los abusadores— y que sus actos no queden impunes”.

En el mismo sentido, Patricia Albornoz, instó a los jueces a que no permitan que “el individuo que hace tanto daño físico como mental salga (en libertad) como si estuviera en una calesita y no hubiese hecho nada”, mientras que, Eliana Albornoz, reclamó por leyes “más duras” contra los violadores.

Aberrante

El último caso tomó estado público a mediados de semana tras la detención en San Lorenzo de un joven de 22 años por haber presuntamente abusado de una sobrina de nueve que vive en Casilda.

El sujeto, identificado como Ayrton F., fue imputado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal y corrupción de menores en el marco de una audiencia donde además se le dictó prisión preventiva por el término de 90 días.

Así lo dispuso el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Carlos Pareto, al hacer lugar al planteo del fiscal de la causa, Emiliano Ereth, y rechazar el pedido de la defensa al pretender que el incriminado quede en libertad o bien tenga la posibilidad de un arresto domiciliario.

La denuncia que motorizó la investigación fue radicada por el padre de la víctima, luego de advertir un extraño comportamiento en su hija que posibilitó sacar a la luz situaciones de abuso a las que la menor era sometida frecuentemente por su tío cuando venía de visita a la casa de su hermana y mamá de la pequeña.

El imputado, según lo ventilado en la audiencia, no solo habría inducido a la pequeña a tocarle su pene y tener sexo oral sino que también la obligó a filmarse su zona genital con un celular y enviarle las imágenes por medio de video llamadas de whatsapp.

Esta acción aberrante fue la que su padre descubrió antes de impulsar la denuncia y enterarse por medio de ella los padecimientos sufridos que, una vez iniciada la investigación, también la nena expuso, sin contradicciones, ante una psicóloga, lo que hace verosímil su relato. No obstante, también se dispuso que brinde testimonio ante una Cámara Gesell, lo que será tenido en cuenta, tal lo aceptó el juez a pedido del fiscal, como anticipo jurisdiccional de prueba.

Además de las declaraciones que fueron claves para avanzar en la investigación se secuestro el celular del victimario así como tarjetas de memoria y chips para ser peritados al igual que el dispositivo móvil de la menor.