Invitan a hacer de los domingos una experiencia colectiva

La Secretaría de Cultura de la Municipalidad busca compartir eventos de la vida cotidiana en la cuarentena

¿Cómo hacer que el domingo no sólo sea domingo sino que parezca domingo cuando desde hace más de 50 días toda la semana parece ser igual en plena pandemia? ¿ Cómo se proyectan y se piensan, cómo se ven y cómo huelen, tal vez, los domingos? La propuesta de construir una gran bitácora sobre los domingos de los rosarinos fue lanzada por la Municipalidad, y tuvo como inspiración a los chicos que la habitan. Así, a partir de las ideas de los Consejos de Niñas y Niños, la convocatoria es para que cada uno pueda compartir eventos de la vida cotidiana que en el aislamiento logran hacer que este día sea especial, también ideas y percepciones, y así con cada experiencia que se reciba se construirá la bitácora dominguera.

“Un gesto de domingo” la llamaron desde la Secretaría de Cultura a la invitación a compartir los pequeños eventos que hacen a cada domingo un día especial y en la distancia obligada por el aislamiento encontrar diferentes modos de habitarlos de forma compartida incluso en esa distancia; llenarlos de música, de sabores, de palabras para que su tiempo sea siempre y en todo contexto, otro tiempo.

En épocas de necesaria distancia social para cuidarse y cuidar a otros, desde Cultura y Educación buscan sobre todo reivindicar las posibilidades de lo compartido, la poesía de la vida cotidiana y la suma de sus pequeños gestos.

¿Cómo compartir el propio? Puede ser a través de un texto breve que se comparta en el gran mural colectivo habilitado en el sitio web www.rosario.gob.ar/cultura, bien a través de las redes sociales con la etiqueta #UnGestoDeDomingo.

¿Tiene un color el domingo? ¿Toma alguna una forma distinta? ¿Ocupa otro espacio? ¿Su tiempo es el mismo tiempo que el resto de los días? ¿Cuáles son sus aromas? ¿Las ciudades son las mismas los domingos?

No hay consigna cerrada: cada mensaje puede tener forma de carta a un amigo, de juego de mesa, de rato de sol en la cara, de escuchar ese tema preferido o cocinar una especialidad. De ser posible que sume a otra, otro, con quienes compartirlo. Puede ser familia, vecinos y vecinas desde los balcones, o simplemente dejando algún mensaje en una ventana o bajo la puerta.

La bitacóra se irá construyendo así, colectiva y comunitariamente, cada domingo. Y la Secretaría de Cultura y Educación será la encargada de ir recopilando los mensajes, que una vez terminado el aislamiento los rosarinos podrán compartir en persona en los espacios culturales de la cuidad.