El pollo, ¿se lava o no antes de cocinarlo?


El doctor Gastón Chiganer advirtió a la audiencia de A Diario (Radio 2) sobre cómo manipular este alimento tan consumido en el país. Acá, la respuesta

Este martes el doctor Gastón Chiganer dio algunos consejos muy importantes a tener en cuenta antes de consumir pollo. En A Diario, el programa que conduce Alberto Lotuf en Radio 2, se ahondó en el tema y se llegó a una conclusión: no es reomendable lavar el producto antes de cocinarlo.

“No hay que lavar el pollo, es perjudicial”, confirmó el médico del programa. “Ni tampoco con lavandina porque es tóxico”, advirtió a fin de desacreditar una práctica muy usual entre los consumidores pero también entre los comerciantes.

A continuación, cito lo expuesto por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) que determinó que no se debe lavar el pollo antes de cocinarlo debido al riesgo de propagar bacterias dañinas a los utensilios u otros alimentos que haya alrededor.

En lugar de hacerlo, el CDC ha establecido una serie de pasos que pueden ayudar a eliminar las posibilidades de intoxicación a la hora de cocinar. Si se lava en la canilla, los jugos se pueden esparcir por la cocina y contaminar otros alimentos.

“El pollo puede ser una de las opciones más nutritivas que existen”, afirmó el CDC, según publicó The New York Post. “Sin embargo, el que está crudo puede estar contaminado con una bacteria llamada Campylobacter, y algunas veces con la Salmonella o la Clostridium perfringens, extremadamente peligrosas. Por ello, si lo comes poco cocinado u otros alimentos o bebidas que estén contaminados por él o sus jugos, puede contraer una enfermedad o una intoxicación alimentaria”.

La agencia aconsejó colocar el pollo crudo en una bolsa desechable antes de almacenarlo en la heladera, lavarse bien las manos con jabón después de manipularlo, usar una tabla de pelar y cortar que no se use para el resto de alimentos y, lo más importante, nunca colocar ningún alimento cocido o productos frescos juntos.

Hay que almacenarlo en un recipiente cerrado en la parte inferior de la heladera para impedir que los jugos lleguen a otros alimentos.

También sugirió usar un termómetro de cocina para asegurarse de que el pollo esté en su punto y perfectamente cocinado. Pero sobre todo desaconsejó lavar el pollo crudo ya que “los jugos se pueden esparcir por la cocina y contaminar a otros alimentos, utensilios o a la propia encimera”.