Cómo fueron las tareas de rescate del operario que murió en una obra en ruta 34

El director de Defensa Civil, Gonzalo Ratner, aseguró que se trabajó en “una escena muy insegura” y que los rescatistas “arriesgaron la vida” para extraer el cuerpo del operario que quedó sepultado bajo el lodo.

El titular de Defensa Civil, Gonzalo Ratner, que supervisó las tareas de rescate del operario que murió sepultado en un zanjón en el que estaba trabajando en barrio Cristalería, destacó la valentía del personal a cargo de la labor de rescate que trabajó en condiciones de extremo peligro debido al riesgo de que se produjera un nuevo desmoronamiento de tierra.

“Las tareas fueron muy complejas, se trabajó en una escena muy insegura, el personal arriesgó su vida para rescatar a la víctima y con mucho cuidado y con mucha precaución y se pudo rescatar el cuerpo”, aseguró a La Capital Ratner, y explicó:”Se trabajó a cinco metros de profundidad, con el agua hasta la cintura, una situación muy arriesgada para los rescatistas”.

Ratner afirmó que todavía es arriesgado hablar de cuáles fueron las causas del siniestro y adelantó que recién se conocerán las circunstancias al realizarse las pericias en el lugar. “Estuvimos abocados pura y exclusivamente a las tareas de rescate, el personal a cargo que se acercó al lugar estaba muy afectada y la verdad pedirle información en estas circunstancias es muy difícil”, indicó.”Las tareas fueron muy complejas, se trabajó en una escena muy insegura, el personal arriesgó su vida para rescatar a la víctima”

“Ahora comienza una etapa larga, que es la pericial, a partir de la que se podrán determinar las causas del siniestro”, indicó Ratner, quien confirmo que el rescaté del cuerpo de la víctima demandó dos horas y media, durante las que, debido a las circunstancias en las que se llevaron a cabo los trabajos, se vivieron momentos de gran tensión.

Según las primeras informaciones, el obrero fallecido estaba trabajando en una obra de tendido cloacal en un sector donde las napas de agua están muy altas, lo que provocó que se desmoronaran las paredes de un zanjón y quedara sepultado bajo a cinco metros de profundidad.

Consultado sobre si el lugar tal y como quedó representa un peligro, comentó: “No hay nada cerca del pozo que pueda correr peligro, ninguna edificación, del otro lado hay un zanjón muy grande, que tampoco está cerca de la ruta. No habría riesgo siempre y cuando alguien se acerque y la seguridad va a estar muy atenta a eso”.

Por último, destacó “la labor, tanto de Bomberos Zapadores como de la Central de Emergencias, como de la Guardia Urbana Municipal (GUM) y policía, que colaboraron con la seguridad, todos los que trabajaron, incluso de la misma empresa, cuyos operarios, que aunque estaban muy afectados, colaboraron en las tareas de rescate”.

Las medidas de seguridad

Con respecto a si el operario muerto contaba con un a cuerda de vida, el jefe de los Bomberos Zapadores, Andrés Lastorta, señaló que “contaba con todas las medidas de seguridad que corresponden. Lamentablemente esto es algo imprevisto, que nos ha ocurrido otras veces y son cosas que pueden suceder”.

Lastorta indicó además que el sobreviviente del siniestro, que estaba visiblemente en shock tras el desmoronamiento, “estaba más cerca de la parte más baja de donde estaban haciendo el trabajo y pudo salir rápidamente cuando vio el desmoronamiento de tierra, el restante de los trabajadores quedó atrapado bajo más de cinco metros de tierra”.