Casi sin nuevos casos, Nueva Zelanda proclama la victoria sobre el Covid-19

La clave del éxito fue una cuarentena muy estricta y temprana, que se aplicó cuando aún no había fallecidos. Y muchos test y seguimientos individuales.

“No hay contagios locales en Nueva Zelanda. Hemos ganado la batalla”, aseguró la primera ministra Jacinda Ardern. El pequeño país insular afirma que ha detenido por completo la circulación comunitaria del virus. La fórmula: una cuarentena estricta desde el inicio, cuando el resto del mundo se tomaba con calma al Covid-19. Nueva Zelanda, un país con apenas 5 millones de habitantes y de muy alto nivel de vida, registró el domingo y ayer un caso cada día. Por esto la popular primera ministra Ardern proclamó que el virus estaba “actualmente” eliminado. Nueva Zelanda hace tests muy numerosos y extendidos, lo que le permite detectar a portadores tempranamente.

El anuncio oficial llega horas antes de que Nueva Zelanda salga de su nivel más duro de restricciones sociales. A partir de hoy se podrán reanudar algunas actividades comerciales, sanitarias y educativas no esenciales. Pero la mayoría de la gente aún tendrá que permanecer en casa todo el tiempo y evitar todas las interacciones sociales. Es decir, se está lejos de volver a la normalidad. Pero está claro que la fórmula de máxima severidad junto con uno de los porcentajes de test por habitantes más altos del mundo han dado resultados.

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Nueva Zelanda reportó hasta ahora menos de 1.500 casos confirmados o probables de coronavirus y sólo 19 muertes. La primera ministra Ardern está confiada de que en las próximas semanas la nación logrará cero infecciones. Desde el 18 de abril que la nación registra nuevos casos diarios de un solo dígito. El director general de Salud de Nueva Zelanda, Ashley Bloomfield, dijo que el bajo número de nuevos casos “nos da la confianza de que hemos logrado nuestro objetivo de eliminación”. Advirtió que la “eliminación” no significa que no haya nuevos casos “pero sí significa que sabemos de dónde vienen esos casos”.

Pero, ¿cómo logró el pequeño país vencer tan contundentemente al coronavirus? Bajo la dirección firme de su primera ministra, Nueva Zelanda impuso restricciones muy estrictas a los viajes y la actividad desde el principio de la pandemia, en febrero e inicios de marzo, pese a que los casos registrados eran pocos y no había ninguna muerte.. Se impusieron algunas de las restricciones más duras del mundo en cuanto a viajes y actividad. El país cerró sus fronteras, comenzó a aplicar la cuarentena a todas las personas que llegaban al país, estableció un riguroso bloqueo y organizó una amplia operación de tests y rastreo de contactos de los que dieron positivo.

Ardern dijo que la modelización hecha por los expertos indica que Nueva Zelanda podría haber tenido más de 1.000 casos al día si no hubiera llevado a cabo el cierre tan pronto y de forma tan severa. Dijo que “a través de nuestras acciones acumuladas hemos evitado lo peor”.

Mientras británicos y estadounidenses, por citar otros países anglosajones seguían con la vida casi normal, Nueva Zelanda se encerraba por completo. Y esto dio un resultado contundente. La figura clave para convencer a los “kiwis” de aislarse tan estrictamene fue la primera ministra Ardern. Sin embargo, los expertos señalan que el éxito de Nueva Zelanda será difícil de replicar en otros territorios, como Estados Unidos. La ventaja del país es principalmente ser una rica y pequeña isla en el hemisferio sur. Los costos de mantener la estrategia de Ardern son muy altos.

Nueva Zelanda confirmó su primer caso de coronavirus el 28 de febrero. El 14 de marzo, cuando había solo seis casos, Ardern anunció que cualquiera que ingresara al país debía aislarse dos semanas, una de las restricciones más duras del mundo. El 20 de marzo se prohibió a los extranjeros ingresar al país. El 23 de marzo Ardern anunció que el país entraba en la fase 3. Se cerraron negocios, playas y parques, se cancelaron eventos y se cerraron los colegios. Los bares y restaurantes estaban cerrados, incluso para delivery. El 26 de marzo se pasó a la fase 4: se ordenó a la gente que no saliera de su casa. Nueva Zelanda realizó con test 123.920 hasta la fecha, con capacidad para hasta 8.000 por día.