Atención “motoqueros”: Glovo lanza servicio para empresas y negocia con el Gobierno alternativa al Monotributo

La firma se retiró de dos de los mercados principales de la región, por lo que crecieron las operación local sobre la operación local. Los próximos pasos

a primera luz de alerta se encendió en marzo, cuando la aplicación de reparto a domicilio Glovo decidió cerrar sus operaciones en Brasil, la principal plaza de Latinoamérica y la meca de toda startup que sueñe con triunfar en la región.

“Es un mercado extremadamente competitivo”, se limitó a señalar la empresa, para explicar el porqué de la salida de un país en el que Uber Eats, iFood y Rappi dominan la escena del delivery.

La segunda llamada de atención ocurrió hace apenas unos días, cuando Glovo decidió también abandonar el mercado chileno, donde competía cabeza a cabeza con PedidosYa y Rappi por el segundo lugar en una plaza en la que Uber Eats es líder absoluto.

La noticia resonó con fuerza en el ecosistema digital latinoamericano, más aún luego de conocerse que la app de origen español había cerrado una ronda de financiación por 150 millones de dólares para expandirse en Sudamérica.

Curiosamente, esos fondos estuvieron en el centro de la escena del “operativo repliegue” en Chile. Y derivó en una inédita paradoja: cómo un desembolso para sumar su presencia en el “vecindario” terminó con el abandono de uno de sus principales mercados.

En rigor, la alemana Delivery Hero, líder a nivel global de las apps de delivery y dueña de PedidosYa, fue la causante de que ya no circulen mochilas amarillas en suelo trasandino.

En efecto, esa compañía (que posee una participación en Glovo) optó por trabar la operación y exigió que se retirara de las plazas en las cuales PedidosYa ostenta mayor dominio:  Argentina, Chile y Egipto.

La app española, parte del holding Maxi Mobility, decidió prescindir de estos dos últimos países y, a cambio, recibió las operaciones de PedidosYa en otros dos: Perú y Ecuador, bajo la marca Domicilios.com.

El trueque no sólo resultó poco beneficioso para Glovo, sino que además sembró la duda: ¿Glovo también prescindirá de su negocio en Argentina? El interrogante cobra fuerza dado que se trata de un mercado complicado para las apps de la “nueva economía”, ya que sufren denuncias por parte de los sindicatos por precarización laboral.

¿A todo o nada?

A primera vista, el horizonte de Glovo en la Argentina no parece amenazado. En efecto, en las últimas horas la compañía realizó en el barrio porteño de Belgrano, a metros de su “cuartel general” para la región, un evento que funcionó como “arenga” de sus partners.Es decir, los principales restaurantes que utilizan la plataforma.

El encuentro también sirvió para la presentación en sociedad de Martín Rubino, un ex Mercado Libre que asumió hace dos meses como Country Manager de la compañía para la Argentina y Uruguay.

“Queremos ser la app de la ciudad”, afirmó el ejecutivo, citando a Óscar Pierre, unos de los fundadores de Glovo.

También fue el encargado de anunciar los números de la empresa en el país con el objeto de convencer sobre el potencial de negocio a los restaurantes, socios fundamentales de la plataforma:

– Más de 6.000 repartidores (o “Glovers”)

– 35% de incremento mensual en descargas

– Unos 5 millones de pedidos en los 17 meses que lleva operando

– Crecimiento interanual de 16 veces entre enero y mayo

– Presencia en 43 localidades de la Argentina

“Tenemos que empezar a madurar y hacer crecer más a los partners”, lanzó el ejecutivo, quien aseguró que el 30% de los consumidores que usan la plataforma son compartidos con aplicaciones rivales, en tanto que el resto son “únicos”.

En este punto, Rubino remarcó que Glovo es el jugador con “más mochilas” en la ciudad de Buenos Aires, con el 49% del mercado, contra el 27% de Rappi y el 24% de PedidosYa, por lo que el plan estratégico apunta a ponerle muchas fichas a la Argentina.

“Somos muy responsables con los inversores. Apostamos a los países en los que sabemos que podemos ganar y eso depende mucho del contexto. En el caso de Brasil, había un jugador local con historia y muy bien fondeado. En Chile, fue un intercambio de activos”, aclaró Rubino a iProUP.

En este sentido, aseguró que la inclusión de Domicilios.com en el portfolio de la marca permitió que la cantidad de pedidos en Perú superara a la Argentina, consiguiendo el primer lugar en la región. “Estamos para quedarnos, vemos un potencial enorme”, agregó ante las dudas sobre la operación albiceleste de la firma.

Expansión

El nuevo country manager anunció nuevos negocios de la aplicación con los que buscan no sólo aumentar la rentabilidad de los restaurantes, sino también sumar nuevos servicios al consumidor, en el marco de una competencia feroz.

En este último caso, lanzaron Glovo Business, orientado a ofrecer un servicio similar al de las agencias de mensajería pero utilizando a los repartidores de la plataforma.

“Hay un tarifario que se establece para cada caso. No generarán un ahorro en el costo del envío, comparado con la app del usuario normal, sino que su espíritu es agilizar la operatoria y hacerla escalable”, afirma Rubino.

En este caso, ofrece una liquidación mensual en lugar del pago individual y acceso a través de una Interfaz de Programación de Aplicaciones (API) para que las compañías lo integren a sus sistemas y automaticen sus procesos.

Por su parte, según el ejecutivo, “los glovers pueden beneficiarse porque como varios pedidos tienen puntos de entrega adicionales ganarán en rentabilidad”. Rubino confió en exclusiva a iProUP que están probando este servicio con Mercado Libre para que los vendedores puedan elegir a Glovo como proveedor de entregas.

Otra de las iniciativas es Cook Room, una especie de coworking habilitado en la ciudad de Buenos Aires que los locales gastronómicos pueden utilizar para expandirse, ya sea geográficamente o en cantidad de pedidos.

Se trata de un predio en Villa Crespo –del cual la firma prefiere no revelar su ubicación– en el que los restaurantes destinan algunos de sus chefs para llegar rápidamente a los barrios con mayor demanda, como Palermo, Caballito, Almagro, entre otros.

“Los locales pagan una comisión sobre las ventas, mayor a la de un delivery, porque ponemos nuestras instalaciones y hay personal de Glovo para aceitar los pedidos”, revela Rubino.

De esta forma, los restaurantes ubican a una o dos personas en los turnos en los que poseen mayor demanda. “Depende del producto que elaboren, porque hay un socio que produce bagels y su horario es distinto al de un local de hamburguesas”, afirmó a iProUP.

Empleo

El encuadre legal de los repartidores es uno de los principales focos de polémica dentro de la economía de plataformas. Ni siquiera los abogados laboralistas se ponen de acuerdo.

“No existe un trabajo ‘colaborativo’ en la legislación argentina. Es colaborativo cuando no representa un trabajo normal o habitual y, además, no se realiza para la misma compañía”, afirma a iProUP el experto en derecho laboral Juan Carlos Cerutti.

En este sentido, el abogado subraya que “se debe analizar qué hacer con este modelo”, porque actualmente “es una relación de trabajo no registrado” y esas compañías “están en fraude con la ley vigente”. A mode de ejemplo, asegura que “en Australia, Francia o Inglaterra lo entienden así”. 

En la vereda de enfrente, Solana de Diego, del estudio De Diego & Asociados, remarca a iProUP que “no se trata de trabajadores en relación de dependencia sino de autónomos que fijan su propio horario, eligen cuándo conectarse, qué pedido tomar o rechazar y no reciben ningún tipo de sanción disciplinaria”.

De Diego señala que no hay exclusividad de empleo, otro de los argumentos esgrimidos por los trabajadores. “Es como si los taxistas que usan la aplicación BA Taxi se los considerara empleados del Gobierno de la Ciudad”, grafica

“Los glovers son parte fundamental de este ecosistema. Usamos el Monotributo, que se ajusta en cuanto a regulación al modelo que esta plataforma exige y ellos demandan. Más del 60% trabaja part-time, en el horario y día que quieren. No convendría un esquema rígido de relación de dependencia”, aseguró Rubino a iProUP .

Según el ejecutivo, “a Glovo le encantaría a corto o mediano plazo un modelo híbrido, que combine la flexibilidad con cierta protección adicional”. Y reveló que están dialogando con las autoridades en la búsqueda de ese esquema.

“Es un tema que trabajamos con distintos niveles de gobierno municipal, en cuestiones operativas y de seguridad vial; y nacional, con la legislación laboral. Hay un grupo demográfico que busca esa flexibilidad porque estudia o tiene otro trabajo. No buscamos imponer una agenda, sino aportar nuestra voz a la mesa”, aclaró Rubino.

En este punto, coincidió con los abogados laboralistas, que piden que se modifique la actual Ley de Contrato de Trabajo, que data de 1975.

“Es una norma acorde para una época fabril en la que un obrero entraba en una empresa, trabajaba 30 años en un mismo lugar y se jubilaba. Hace falta una legislación que proteja al empleado y tenga en cuenta al empleador”, asegura el letrado Juan Martín Gallo.

Mientras tanto, desde la Asociacion Sindical De Motociclistas Mensajeros Y Servicios (ASiMM) reclamaron que las empresas de aplicaciones se encuadren dentro del convenio colectivo, que establece una remuneración de 24.000 mensuales para los empleados del sector.

“No es lo mismo repartir comida que realizar mensajería”, reclamó el gremio, quen mantiene la toma en la sede de PedidosYa y aseguró que “el conflicto es permanente”. 

Desde el sindicato no sólo apuntan contra las empresas por “incumplir la ley”, sino que además critican al Ejecutivo porteño porque apeló el fallo del juez Andrés Gallardo, que obliga a suspender las apps de delivery hasta que los riders cumplan con ciertas normas de seguridad vial.

“Gallardo pide que se cumpla con la ley 5.526, que modifica el Código de Tránsito y la Legislatura votó por unanimidad”. Y disparan: “El Gobierno de la Ciudad se cree que somos Deportivo Reunión. Les encanta hacer mesas de trabajo. En la Secretaría de Transporte son unos inoperantes”, disparan desde ASiMM. 

Por su parte, Rubino aseguró que la relación con los repartidores es uno de los diferenciales de la compañía. “Se basa en dos patas principales: un equipo, que le da soporte en cada ciudad donde operamos, herramientas administrativas, pagos, orientación y capacitación; y les ofrecemos un ingreso competitivo”.

E indicó que además de los 6.000 repartidores, Glovo posee 140 empleados directos y se convirtió en “sostén para la industria gastronómica, pues el delivery representa hasta el 30% de sus ventas”.

Otro de los pasos que la compañía tiene en carpeta es la conformación de un centro de desarrollo, algo que su principal competidor también proyecta. Y que supondrá una oportunidad para las startups tecnológicas tras la promulgación de la Ley de Economía del Conocimiento.

“Es algo que está en estudio. Glovo viene sondeando la idea de abrir un segundo hub de tecnología. Por mi experiencia en Mercado Libre, tiende a ser complejo contar con centros de desarrollos dispersos geográficamente”, afirmó Rubino a iProUP.

En este punto, el ejecutivo remarcó que “en algún nivel, por una necesidad de crecimiento”, las empresas terminan instalando estos hubs de innovación. “En algún momento, tendremos que dar ese paso y Buenos Aires está arriba en la lista de opciones”, añade.

¿Se queda?

La presentación de Rubino dejó en claro que la balanza entre Delivery Hero y Glovo por la Argentina se torció a favor de la app amarilla. En efecto, nombro a Buenos Aires como el “headquarter” de la región: la mitad del personal que trabaja en las oficinas de Belgrano atienden a otros mercados de Latinoamérica.

También demostró que el público albiceleste es usuario activo, a pesar de que el servicio todavía es mejorable, según cifras provistas por la empresa:

– 74% de las entregas se realizan en 45 minutos o menos

– El promedio es 38 minutos, contra 35′ de España

La aplicación tiene un buen recibimiento del público. De acuerdo con la empresa, el “hogar promedio” que utiliza Glovo está compuesto por un hombre de 33 años y una mujer de 31, quienes:

– Realizan seis pedidos por mes

– Cuatro de esos pedidos son gastronómicos, principalmente, hamburguesas y comida sana

– Los dos restantes corresponden a supermercado, farmacias o kioscos

– Su ticket promedio es de $500

Con más de 45 millones invertidos, casi el 50% del mercado de delivery y la llegada a cada vez más ciudades del país, la operación local está a salvo de la onda expansiva  que supone la retirada de Glovo en Chile y Brasil. Y hasta la Argentina podría ser el destino de las próximas inversiones de un holding que se está preparando para salir a la Bolsa.