Vacunatorio VIP en el Hospital Eva Perón: denuncian que desviaron dosis destinadas al personal de salud

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El jefe de Enfermería, Ariel Pérez, denunció que las vacunas que debían ser aplicadas a trabajadores sanitarios fueron para políticos, familiares de funcionarios y sindicalistas

El jefe interino del Departamento Enfermería del Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, Ariel Pérez, denunció que entre enero y febrero funcionó un vacunatorio VIP en ese centro de salud neurálgico del Gran Rosario. Dijo que las vacunas que llegaron en un primer momento y que estaban destinadas al personal de salud más expuestos a la pandemia, se las dieron a políticos, funcionarios y sindicalistas. El caso tuvo repercusión en la Legislatura provincial, donde el diputado provincial Carlos Del Frade presentó un pedido de informe para que se esclarezca el caso.

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Pérez contó este miércoles que a fines de abril se enteró de la irregularidad y realizó una presentación por escrito el 24 de mayo ante el director de Tercer Nivel del Ministerio de Salud de Santa Fe, Rodrigo Mediavilla, y que hasta este momento no obtuvo respuesta.

En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, Pérez recordó que las primeras dosis de las vacunas que llegaron al Hospital Eva Perón “fueron destinadas a los empleados, incluso para los que estaban en la primera línea de atención y más expuestos. Esas dosis nunca estuvieron destinadas a personal por fuera del nosocomio. Y eso fue lo que ocurrió”.

Pérez aseguró que el Ministerio de Salud tiene el listado con los nombres de las personas que recibieron las dosis de vacunas sin pertenecer al plantel del Eva Perón. “El listado incluye a políticos, a un sindicalista importante de la ciudad de San Lorenzo, familiares directos del director del Hospital y hasta un funcionario muy importante de la Empresa Provincial de la Energía”.

“Está todo documentado. Los últimos nombres todavía están en mi poder, no están presentados en la nota. Pero llegado el momento, si se abriera una investigación, se puede llegar a presentar”, agregó Pérez.

El responsable de Enfermería sostuvo que la orden de vacunar a personal que no tenía nada que ver con el área salud habría sido impartida por el director del Hospital, Jorge Kilstein. “Incluso armó un vacunatorio VIP dentro de la Dirección, porque el resto del personal se vacunó en el anfiteatro, respetando el distanciamiento y con todo bien armado como corresponde”, precisó.

“Yo presenté seis nombres, pero tengo en mi poder más nombres. Y el comentario de las vacunadoras indican que habría más gente. Si abriera una investigación como corresponde, deberían ser el director y el Consejo de Administración quienes deberían responder cuántas personas se vacunaron por fuera” del plan oficial, añadió.

Pedido de Informes en la Legislatura

El caso del presunto vacunatorio VIP en el Hospital Eva Perón tuvo repercusión en la Legislatura provincial. El diputado Carlos Del Frade, del Frente Social y Popular, presentó un pedido de informe sobre la situación irregular que se habría dado en uno de los hospitales neurálgicos del Gran Rosario.

Del Frade planteó que es necesario que el gobierno provincial, a través de los organismos competentes, informe qué medidas se tomarán acerca de la denuncia que planteó un jefe de Enfermería en el ámbito del Ministerio de Salud.

“Desde que comenzó la vacunación al personal de salud, se hicieron presentes personas ajenas al Hospital Eva Perón, y el director da la orden a las enfermeras que se dirijan a la oficina de la dirección del nosocomio para vacunar a personas recomendadas por él”, expresó Del Frade en los argumentos de su pedido de informes.

De acuerdo a los datos que tomó de la denuncia, Del Frade manifestó que “se nombran seis personas que no trabajan en el hospital y que fueron vacunadas cuando sólo se inoculaba el personal de primera línea de salud, estos datos se pueden corroborar ingresando en el SICAP”, sostiene el texto de la nota presentada ante la delegación rosarina del Ministerio de Salud de la Provincia.

“La pandemia genera angustia en la población en general y especialmente en quienes ponen en riesgo su capacidad intelectual y física al servicio de la atención de las personas en los hospitales públicos. Por eso es fundamental desterrar cualquier tipo de privilegio que, ya de por sí, son absolutamente contrarios a la democracia y mucho más irritativos en medio la segunda ola de contagios de covid”, indicó Del Frade.


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