Tercer robo en cuatro días en el club Cuba Libre: las cámaras de seguridad grabaron a los ladrones

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El último fue este martes a la noche. Se llevaron una moto y bicicletas mientras varios adolesentes practicaban deportes. Las cámaras de video no disuaden a los ladrones.

El Club Cuba Libre, ubicado en San Lorenzo al 2400, sufrió este martes en horas de la noche el tercer robo en cuatro días. Los delincuentes ingresaron con absoluta tranquilidad mientras varios adolescentes practicaban deportes y se llevaron una moto y varias bicicletas. La secuencia del robo quedó registrada por una de las cámaras de videovigilancia que, pese a que están bien visibles, no disuadieron a los ladrones.

Sergio Domínguez, referente del club, contó a La redacción que los socios y los vecinos de la zona “están hartos” por la seguidilla de robos que han sufrido los últimos meses. «Esto es en todo el barrio, pero nosotros sufrimos tres robos en cuatro días. El último fue anoche. Los chicos y chicas estaban practicando deporte y se llevaron una moto y bicicletas”, contó sin ocultar la inquietud que siente frente a la situación.

“Antes de esta última seguidilla también nos habían robado, pero eran algo más esporádico. Acá ocurre lo mismo que en los barrios Pichincha y Luis Agote. Recién iba caminando al trabajo y en la esquina de Santa Fe y Vera Mujica rompieron la vidriera de una tienda de ropa y se llevaron todo”, añadió Dominguez.

Los robos en Cuba Libre siempre se producen alrededor de las 22 cuando la actividad deportiva está a pleno. “Es una locura. Se llevaron motos y bicicletas. En otra ocasión tomaron las remeras que estaban exhibidas en vitrinas en una galería. Tenemos miedo de que un día entre un ladrón armado cuando están los chicos practicando y pase algo”, enfatizó indignado.

Es una lástima lo que nos sucede. Este es un club que está en una zona medio céntrica de Rosario, pero es una institución humilde, donde varones y mujeres practican fútbol de salón. En la planta alta tenemos un gimnasio donde se enseñan artes marciales. Nada más. Se hace todo con mucho esfuerzo”, agregó Domínguez.

Los socios están muy preocupados porque los delincuentes “no se amedrentan” ni siquiera con las cámaras de video que hay en el lugar. “Se mueven con una paz bárbara. No ejercen violencia. Se meten por la puerta, aprovechando algún momento de distracción y se llevan todo lo pueden”, agregó Domínguez.

Finalmente, remarcó que las finanzas del club no son los suficientemente holgadas como para contratar algún servicio de vigilancia privada “por lo menos para que cuide entre las 8 de la noche y la una de la madrugada. No sabemos qué hacer. Recién arrancamos después de la cuarentena y nos pasa todo esto”.


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