Sin querer queriendo: «El Chavo del 8» cumple 48 años

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El programa fue por primera vez emitido el 26 de febrero de 1973 para ser una de los más vistos del mundo. Su historia, personajes y curiosidades.

El 26 de febrero de 1973, hace 50 años, se transmitió el primer capítulo de «El Chavo del 8», el legendario programa creado por Roberto Gómez Bolaños. Aunque pasaron muchos años desde su creación, este programa de humor todavía sigue vigente y siempre salen a la luz historias, secretos o anécdotas desconocidas que cuentan los actores que formaron parte del elenco.

Desde el primer capítulo se pudo escuchar la tonada del intro de la serie, que convertiría a Gómez Bolaños en una persona famosa en todo el mundo por la historia de «El Chavo» y los demás integrantes de la vecindad, como «Quico», «La Chilindrina», «Don Ramón», «Doña Florinda», «La Bruja del 71» o «Jaimito, el cartero».

El actor y comediante empezó a atraer la atención de los televidentes de México y Latinoamérica. De igual forma este personaje formó parte del nuevo proyecto que tomó parte de su nombre del canal 8, donde se transmitía originalmente y que anteriormente era Televisión Independiente de México.

Gómez Bolaños, conocido como «Chespirito», además de ser el creador del programa, se encargó de interpretar al protagonista, «El Chavo del 8».

Se dice que el apodo de «Chespirito» se lo puso el director cinematográfico Agustin P. Delgado, derivado del diminutivo de la pronunciación españolizada del apellido de William Shakespeare (fonética de Chekspir) esto se debió a la altura de Gómez Bolaños y por el talento de éste para escribir historias.

La historia de «El Chavo» en la vecindad trataba temas que retrataban la vida cotidiana de un sector de la población a partir de un formato cómico, pero con conflictos que empezaron a atraer el gusto de la gente.

Con el tiempo otros actores se añadieron al elenco: Florinda Meza, Edgar Vivar, Carlos Villagrán y Angelines Fernández. La aventura de «La Vecindad» inició con los actores Rubén Aguirre, Ramón Valdés, María Antonieta de las Nieves y algún actor extra, siendo esta serie un éxito entre 1971 y 1978.

¿Por qué se llamó así?

Gómez Bolaños y sus sketches humorísticos no nacieron en los estudios de Televisa, sino en la emisora Televisión Independiente de México (TIM) que era conocida como «Canal 8», el de su frecuencia.

Cuando «El Chavo» ganó popularidad, fue identificado por los televidentes como «El Chavo del 8», en referencia al canal donde se transmitía.

¿Quién era el director?

Uno de los nombres que se quedaron grabados en la mente de los amantes del programa nunca tuvo un papel en cámara. En la presentación de los actores de cada episodio, durante las temporadas de estreno de la década de 1970 se escuchaba al locutor decir: «dirección, Enrique Segoviano».

Se trataba del actor, guionista, productor y director nacido en República Dominicana que se encargó de la realización del programa entre 1973 y 1978. Florinda Meza. quien fue pareja de Gómez Bolaños desde la década de 1970, reveló hace poco que estuvo cerca de unir su vida a Segoviano antes de relacionarse con «Chespirito».

¿Quién era el locutor de la serie?

La voz que todos los seguidores del programa recuerdan al comenzar el programa era la de Jorge Gutiérrez Zamora, un locutor de Televisa que presentaba los episodios y actores, como el «supercomediante Chespirito».

Gutiérrez Zamora prestó su voz en los programas de la década de 1970 e incluso apareció en imagen en algunos de los episodios, como el de las vacaciones en Acapulco, como actor extra.

El episodio fuera del estudio

En 1977 se dio una grabación única de «El Chavo del Ocho»: todos los personajes se fueron de vacaciones a Acapulco, el puerto turístico del sur de México.

Mientras que la vecindad y su calle, el restaurante de Doña Florinda o la escuela del «maistro Longaniza» estuvieron escenificados en estudios de Televisa, el episodio dividido en tres capítulos llamado «Vacaciones en Acapulco» fue el único grabado en una locación.

El Hotel Acapulco Continental, propiedad del entonces dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, fue el marco de la historia.

Otra particularidad fue que en ese capítulo aparecen todos los personajes principales del programa, lo cual no era usual en los guiones de Gómez Bolaños.

¿Por qué terminó la serie?

Para inicios de la década de 1990, Gómez Bolaños ya pasaba de los 60 años e interpretar a un niño de 8 años como el Chavo, o al superhéroe Chapulín Colorado ya le resultaba complicado.

«En realidad, el programa duró ininterrumpidamente 25 años. Que se dice fácil, pero es mucho. Y tanto el Chavo como el Chapulín cumplieron un ciclo muy importante, que yo quiero respetar», dijo en una entrevista con RTVE de España en 1996, unos meses después del fin de «Chespirito».

«Es obvio que ya no puedo hacer ni El Chavo ni El Chapulín Colorado, que son los personajes que más hice. Y guardo un recuerdo muy bonito de ellos», añadió.

Tiempo después se supo que Televisa le había informado a Gómez Bolaños que «Chespirito» dejaría de transmitirse en el horario y canal estelar que tenía, ante lo cual el humorista decidió darlo por concluido.

En cuanto a «El Chavo del Ocho», en realidad dejó de grabarse en 1992 y después solo hubo retransmisiones que continuaron durante casi dos décadas más en México y América Latina. De hecho muchos de los guiones originales de la década de 1970 se reciclaron una, dos o más veces con sutiles cambios.

Los personajes icónicos

Rodolfo Pietro Filiberto Raffaelo Guglielmi era el nombre completo de El Chavo, según publicó una nota de la revista E!, el portal de espectáculos. El niño de 8 años, interpretado por Gómez Bolaños, llegaba a la vecindad después de escaparse de un orfanato. Vivía en un barril, a pesar de que convivía con los habitantes de ese lugar.

La Chilindrina, una de las mejores amigas de El Chavo y Quico, se llamaba Espergencia Valdés. La traviesa niña con colitas y el saco puesto al revés era interpretada por la actriz María Antonieta de las Nieves, quien hasta ahora sigue realizando este popular personaje. Recientemente, reconoció que ganaba muy poco dinero con este trabajo, ya que era Televisa quien “explotaba” las ganancias.

Federico Bardón de la Regueira era el nombre completo de Quico, el niño con los cachetes inflados que vestía un traje de marinerito y vivía con su madre, Doña Florinda. Carlos Villagrán se puso en la piel de este inolvidable personaje que tuvo conflictos con Roberto Gómez Bolaños y terminó abandonando la serie. Su romance con Florinda Meza fue uno de los motivos por los que no tenía buena relación con el creador del Chavo.

Otro de los personajes emblemáticos de la vecindad era Doña Florinda, más conocida como la mamá de Quico. Su nombre completo era Florinda Corcuera y Villalpando. En la vida real, la mujer de ruleros y delantal era realizado por Florinda Meza, la esposa de Chespirito. En la ficción, estaba enamorada de Inocencio Jitrafales, a quien todos conocían como el Profesor Jirafales. “¡Ta, ta, ta!”, era la frase que solía decir cuando se enojaba con sus alumnos el maestro realizado por el actor Rubén Aguirre.

En el caso de Don Ramón (similar a lo ocurrido con Florinda), Gómez Bolaños no inventó un nombre ficticio sino que le dejó su nombre y apellido verdadero en la ficción: Ramón Valdés. El papá de la Chilindrina era malhumorado y cascarrabias, pero noble, humilde y de gran corazón. “Con permisito, dijo Monchito”, “¡Si serás, si serás!”, y tantas otras frases más fueron improvisadas por el actor, sin haber estado incluidas originalmente en los libretos.

Además, en la historia de la serie Don Ramón siempre le debía la plata de la renta al Señor Barriga, cuyo nombre completo era Zenón Barriga y Pesado. El actor Édgar Vivar no solo se ponía en la piel de este hombre de negocios, sino que también interpretaba a su hijo, Febronio Barriga Gordorritúa, más conocido como Ñoño.


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